Antes que firma en el muro, el-ale es un artista de los que podrían llamarse integrales. Camina elevado por el viento con la tremenda sensación de estar creando en cada movimiento. Las rastas largas no hacen juego con la cara de niño, pero sí con la sonrisa desenfadada de quien quiere hacerlo todo y a la vez. A los 26 años ha sido cantante, compositor, VJing, productor, diseñador de pensamientos y estencilero no tan furtivo.
Las manos pintadas de aerosol lo convierten en un obrero del arte callejero que quiere establecer una conciencia del todo social. Con la marca Caracas Stencil Design, el-ale, también realizador del video La purificación, es un venezolano de tradiciones enriquecidas con las tendencias del presente. De vanguardia, al frente, dispuesto a romper hilos para asombrar y ser como es, un visionario de esa realidad que no puede dejar pasar.
La búsqueda de su trabajo, si así le llama a lo que hace con pasión, es una lucha personal, pero con consecuencias en las comunidades que interviene. Porque un muro disfrazado de leyenda se convierte en personaje de la calle, en voz que subyace a la trashumancia y en una expresión ya nunca pasajera.
El-ale se ha construido a sí mismo con los ladrillos que le provee el día a día, para seguir impulsando el stencil como ese sello que lo distingue a él y a esa misma cultura urbana que en suerte le tocó.