Nicolás Damin, becario doctoral CONICET en el CEIL, sólo se saca la boina de profesor los miércoles, cuando juega al fútbol en una cancha del Club Atlanta.
Como futbolista amateur es un gran sociólogo.
Desde joven soñaba con su título en la Universidad de Buenos Aires: lo consiguió de un tirón, sin titubear. Escribió sobre el Plan CONINTES, la resistencia peronista y el sindicalismo. Obrero de la palabra: atraviesa en tren eléctrico el sur del conurbano hasta la Estación Remedios de Escalada. Baja, cruza un puente y bordea los viejos talleres del ferrocarril hasta llegar a la Universidad Nacional de la Lanús, donde da clases de Pensamiento Argentino y Latinoamericano.
Vuelve a su casa cansado. Sabe, todavía le falta lo peor: dominar las peleas entre Shera, Ema y Lana, sus tres gatas, y sacar las bolas de pelos que dejan en el piso.