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Miércoles 19 de Diciembre de 2012

Fin del mundo: faltan 2 días

Una antropóloga dice que los mayas no hablaban de fin del mundo sino del fin de un ciclo. Una fotógrafa critica al calendario gregoriano por Capitalista, masculino e instrumental. El doctor en antropología y especialista en espiritualidades Nicolás Viotti reflexiona cómo se toman como ciertos los mitos contemporáneos y se dejan atrás los antiguos.

Por: Nicolás Viotti
Ilustraciones: Claudio Roncoli

Estamos a dos días de la fecha sobre la que los vaticinios mediáticos sobre el apocalipsis insisten. Pánicos morales sobre suicidios colectivos y toda una industria cultural del “fin de los tiempos” se repetirán hasta el viernes.
Mientras tanto, acompañando la espera de grupos o personas que se sienten “movilizadas” por el clima de fin de un ciclo, una revolución silenciosa avanza por las clases medias urbanas.
Hay una mayor visibilidad de prácticas espirituales y modos de gestión que, si bien no nuevos, tienen una masividad impensada hace cuarenta años. Desde las comunas naturistas europeas de las primeras décadas del siglo XX o los famosos “cranks” ingleses, que en la década de 1930 practicaban yoga, comían orgánico y usaban sandalias, han pasado muchas cosas.
Hay un boom por la vida en la “naturaleza”, la “ecología”, lo “orgánico”, la “vida sana” y la “simplicidad”.
Y la idea de un tiempo intenso, en donde se producen cambios radicales, no es ajena a esa cultura alternativa.
Según Dudy, la fotógrafa de veinticuatro años que coordina talleres sobre el llamado calendario maya en su casa de Colegiales, “la medición del calendario gregoriano es típica de la sociedad capitalista, centrada en la masculinidad, el utilitarismo y lo instrumental”. La propia idea de “calendario”, según ella, debería ser puesta entre paréntesis porque “el término proviene de calenda, que es un impuesto al César, es una palabra del imperio romano que nosotros queremos desterrar porque el tiempo es otra cosa, no un impuesto a pagar”.
Sobre este tema, la astrónoma del Conicet Beatriz García explica que los mayas crearon un sistema de medición basado en el número 20, atendiendo a que los seres humanos tenemos 20 dedos entre las manos y los pies. "La escritura maya se representa mediante grifos y a partir de ellos fue posible deducir que los calendarios se usaban para determinar épocas de siembra y cosecha, predecir eclipses solares y lunares y otros movimientos de cuerpos celestes, tales como los del planeta Venus. Así, partiendo desde el 0, otro concepto que conocían a la perfección, un día es un kin; y 20 x 20 días es un Iunal. En esa secuencia, un intervalo de 7200 días (360 x20) se conoce como Katun; para tener un Baktun, se necesitan 20 Katun (7200 x 20 = 144.000 días) y de allí.
Cada Era Maya comprende un total de 13 baktuns completos, y se piensa que la presente inició en el 3114 AC.
El fin del calendario maya no es el fin de la creación, sólo el fin de un ciclo".
Las disputas por definir el tiempo legítimo son también disputas por definir el estilo de vida. El calendario gregoriano está vinculado al cristianismo y a la idea de una cultura moderna que se piensa como universal. Por eso no es casual que la emergencia contemporánea de contar el tiempo de otra manera sea también un hecho cultural que dispute esa concepción.
Más allá de la apología de culturas indígenas como guardianas de sabiduría considerada como superior a la decadencia occidental, un tema clásico de los movimientos alternativos, el tema de la medición del tiempo aparece como algo particularmente sagrado. La idea de usar nuevas formas de medir el tiempo involucra toda la concepción del cosmos y lo sagrado, es decir que el tiempo es un problema moral.
Las versiones actuales y contemporáneas sobre el llamado “calendario maya” son lo que la antropología denomina un “mito historizado”. La mitología del fin de un ciclo y el cambio de conciencia global está históricamente datada en el proceso de ebullición social que comenzó en la década de 1960.
Por esa razón, los rumores de fin de época no son simplemente versiones del calendario maya. Suponen estilos de vida que se proponen como alternativos. Son parte de proyectos culturales que promueven una transformación que es al mismo tiempo personal, social e incluso cosmológica.
De cualquier manera, que buena parte de los medios masivos y la industria cultural insistan en vulgarizar esos estilos de vida como “versiones contemporáneas falsas” que distorsionan la “verdadera y seria mitología de los antiguos mayas” confirma una idea de auténtico prejuicio.
Hay una gran dificultad en considerar seriamente la mitología contemporánea de la nueva espiritualidad, como si la autenticidad estuviese dada por la antigüedad.
Como si lo contemporáneo fuese menos real que lo antiguo.  

* Fin del mundo: faltan 3 días
* Fin del mundo: faltan 4 días

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