Crónica

Terremoto en Colombia: testimonios de periodistas


Pensar que es el fin del mundo

Entre el shock, el miedo y la pulsión vital. Entre la torpeza y la epifanía. Entre la extrañeza y la performatividad de la fe. ¿Cómo viven el cuerpo y la razón ese instante de conciencia de estar ante un evento climático extremo? Periodistas de Cali y Manizales, las ciudades más afectadas por el reciente terremoto en Colombia, nos cuentan por audios de whatsapp cómo les movió el piso la noticia que luego tuvieron que cubrir.

La cultura puyosa se queda en silencio

Pablo Manuel Navarrete, escritor. Desde Cali

A las 7 y 34 de la mañana empezó un temblor que parecía ser suavecito yo estaba despertándome el movimiento fue muy fuerte se me empezaron a caer los libros los cuadros los retratos lo primero que hice fue salir a la calle en calzoncillos con mi celular y las llaves, no alcancé a ponerme las sandalias las manos se me empezaron a dormir del miedo verraco que tenía y casi no logro abrir la reja la calle estaba llena de gente detrás de mí venían otros vecinos también en ropa interior o pijamas lo primero que escuché fue cómo bramaba la tierra —un sonido que hacía uuuuuuuuuu— y dije puta esto va a ser grave porque los testimonios que hay sobre el Terremoto de Armenia de 1999 decían exactamente eso que la tierra bramaba y pues Armenia quedó devastada a Miraflores el barrio en el que vivo hace apenas una semana no le pasó nada porque está construido sobre piedra sólida pero me impresionó que el edificio en el que vivía hace siete días en el barrio El Refugio quedó devastado cuando la cosa quedó quieta y vimos que los cables de luz se pararon de mover volví a mi casa me asomé por la ventana que da hacia atrás y tiene una vista muy bella de todo Cali y todo era una sola nube de polvo la cultura caleña es una cultura ruidosa puyosa que se funda sobre el baile la fiesta por eso  lo más impresionante fue que la gente se callara porque el pedido de los socorristas era por favor, cállense y sigan excavando necesitaban silencio para escuchar si alguien bajo los escombros pedía ayuda.

Toda la ciudad en la vereda, en pijama, en pánico

Ana María Mesa Villegas, directora de Barequeo.com, desde Manizales

Estaba en el gimnasio montanda a la eliptica y mi instructora fue la que dijo está temblando el gimnasio queda en un primer piso y la distancia entre la elíptica y salida será de diez pasos el piso estaba como una gelatina como una licuadora nunca había vivido nada similar en mis 52 años me agarré de un carro que estaba afuera y grité, grité y grité mi mamá y mi hermana mi mamá y mi hermana mi mamá y mi hermana lo único que me venía a la cabeza eran las imágenes de Venezuela pensaba qué tal que se caiga su edificio ellas estaban en un séptimo piso y todo se movía tenía como enviones en momentos tomaba más fuerza cuando eso paró agarré mi celular mi hermana me contestó muerta del susto cogí el carro y salí a donde estaban ellas en el camino vi a toda la ciudad de Manizales afuera en pijama y con la misma cara de pánico llegué a lo de mi madre nos quedamos todos afuera sin poder entrar llegaron familiares y familiares de familiares desayunamos juntos al mediodía hablábamos al mismo tiempo tratando de asimilar lo que nos había pasado manizales tiene unas buenas normas de sismo-resistencia porque hay alta incidencia la ciudad está bien construida hoy contamos con tristeza la pérdida de cinco vidas, pero hubieran podido ser muchas.”

Las formas heredadas del estallido de 2021 

Angie Serna, periodista independiente, desde Cali

“Tengo 29 años en mi vida he experimentado tres temblores pero este fue el más fuerte estaba durmiendo y empezó a sonar la alarma antisísmica de Android también fue el temblor más largo nos dio tiempo a salir pero quedamos colapsados si bien el epicentro fue en San José del Palmar los medios no lo han mostrado mucho es una zona de conflicto armado con población afrodescendiente y pobreza extrema las vías de acceso suelen estar cerradas porque ha sido un territorio históricamente abandonado lo que dificulta que vayamos no solo a los periodistas sino también rescatistas o personal de salud después del temblor la solidaridad de la gente apareció enseguida aunque el gobierno dictó toque de queda y ley seca por amenazas de personas que estarían entrando a viviendas a usurpar pertenencias de personas desalojadas esto impidió la fluidez de los rescates que estaban siendo dados por la ciudadanía una de las zonas más afectadas fue el barrio Tequendama donde está concentrado el sector de la salud en edificios muy viejos salieron mujeres en labor de parto incluso allí se está concentrando la ayuda en 2021 Cali fue epicentro del estallido social y aprendió algunas formas de organización comunitaria que ahora volvieron a activarse, como cuando se vino la noche y no había energía, entonces el sector de la industria audiovisual prestó sus luces de alto voltaje y micrófonos especiales para seguir buscando en medio de los escombros.” 

Pensar esto es el fin del mundo

Jenny Parra, Manizales, doctoranda en comunicación, desde Caldas

“Fue muy muy muy muy muy fuerte gracias al cielo para mí y mi familia y mis seres cercanos no tuvimos afectaciones graves pero sí fue aterrador eso que aquí suele temblar, porque tenemos cerca el Nevado del Ruiz que hasta hace un par de años estuvo en actividad entonces constantemente había movimientos muy suaves por eso uno se acostumbra a los temblorcitos pero ayer arrancó suavecito y rapidamente mutó más zarandeado el tiempo es dificil de medir una siente una eternidad toda una vida yo vi pasar toda mi vida por enfrente vivo en un sexto piso con grandes ventanales uno de mis gatos estaba tomando el sol empezaron esas ventanas a trackear como si estuvieran por estallar sonaba todo el gato salió corriendo yo quedé petrificada tratando de evaluar si salía o me quedaba el movimiento era intenso intenso como cuando una está en ese juego mecánico de la barca de Marco Polo que se remece de lado a lado era como en medio de una tormenta con olas chocando por todos lados se sentía así y se escuchaba cómo todo estallaba yo me quedé en el marco entre el pasillo y mi habitación pensé mi gato se va a tirar por la ventana pero me podía mover porque el piso se sentía como si estuviera en un saltarín y estaba el movimiento de lado a lado pensé el edificio se desploma este es el fin este es el fin fue todo muy rápido muy aterrador pero no grité ni nada cuando paró empecé a ver la cantidad de cosas que habían caído la licuadora que es repesada estaba estallada las cucharitas por el piso en el baño se cayó todo los champú y mis cremitas.”