Ariel Scher es periodista desde comienzos de los años ochenta. Además de experiencia como entrevistador, redactor, cronista, en estos más de treinta años fue acumulando fama de profesor generoso, de buen tipo. Si uno le pregunta a otros periodistas si lo conocen la mayoría de las veces, luego de decir que sí, recuerdan alguna anécdota en que Ariel les pasó un teléfono, les dio un consejo sobre un trabajo, los ayudó a hacer alguna entrevista. Desde 1991, da clases en DeporTea: en “Política y deporte” y en “Taller de redacción II”.

Cuando terminó la secundaria, un compañero lo invitó a que se anotaran en el Círculo de Periodistas Deportivos. Ahí empezó su carrera. Luego trabajó en una colección de medios: El Handball, La Razón, Sur, agencia Interdiarios, revista Noticias y Clarín, entre otros. También en el Consejo Latinoamericanos de Ciencias Sociales (CLACSO) y en el Centro de Investigaciones Sociales sobre el Estado y la Administración (CISEA).

Publicó varios libros, de investigación y de cuentos. Es uno de los pocos periodistas deportivos que cuando escribe intenta narrar para que sus notas crezcan: y crecen. Sus últimos libros son «Todo mientras Diego» y «El blues de la primera fecha», ambos de cuentos.

Durante el Mundial de 2014, junto a su hijo Ezequiel, decidió emprender una aventura periodística: armaron una página de Facebook, donde cada día Scher hijo ponía una historia, una crónica y un cuento desde Brasil, mientras Scher padre hacía lo mismo desde la Argentina. Fue el modo que descubrieron para cubrir juntos el campeonato: lo llamaron “Familia Mundial”.