Micaela Cuesta recuerda a Mariel, una amiga de su madre, y de las pocas y mejores sociólogas de Río Cuarto, cuando se le pregunta cómo se decidió a estudiar sociología.

El camino no fue fácil: la Universidad Nacional de Rio Cuarto no ofrecía esa carrera. Así que, paciente, estudió durante 2 años  Ciencias Políticas. Hasta  que pudo instalarse en Buenos Aires.

Hoy es doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires, magister en “Comunicación y Cultura” y licenciada en Sociología por la misma universidad. Desarrolla sus actividades de docencia e investigación en la carrera de Sociología y en el IIGG (UBA), además de en el Instituto de Altos Estudios de la UNSAM. Actualmente colabora en el programa Lectura Mundi (UNSAM). Es autora de los libros Experiencia de felicidad. Memoria, historia y política (2016), co-autora junto a Eduardo Rojas de Crítica y crisis en América Latina. Aprender a leer, aprender a hablar (2015) y co-directora también junto a Eduardo Rojas de Conversaciones con Nancy Fraser. Justicia, crítica y política en el siglo XXI (Unsam Edita, 2017).

Tiene varios autores favoritos pero Benjamin y Althusser encabezan la lista. El primero por su sagacidad como distraída, el segundo por su obsesión sistemática. Ambos son igual de inspiradores. En otra área elige a Bolaño, Saer, Puig, además de clásicos inolvidables como Dostoievski y E. A. Poe.

En su casa, las mascotas siempre fueron monopolio de su hermano Santiago, aunque a Felipe López, un cocker manco, lo quisieron casi todos.