Canon, olvidos y mitos de la crónica

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Docente

María Moreno

 

En Latinoamérica la crónica es la conquista por otros medios que las armas: Cristóbal Colón , Ulrico Schmidl, Alvar Núñez Cabeza de Vaca no cesan de escribir al otro, formateándolo a fin de ponerle un límite, de medir su valor de uso, de conjurar su peligrosidad. Sus textos carecían de público salvo los reyes y los nietos. Sobre todo, luego de la consolidación de los estados nacionales, la crónica prolifera tanto para diseñar lo imaginado como autóctono como los rasgos que prueban que se está en el mundo de “lo moderno”. Es por eso que la crónica, lejos de ser uno de los géneros de la verdad, es un laboratorio de escritura que en lugar de reflejar la ciudad moderna, la receta. Este seminario propone un recorrido por las crónicas modernistas consideradas injustamente como un “archivo de mariconerías” hasta sus herederas: las de Pedro Lemebel y Jaime Bayley , desde el cronista que escribe luego de leer los cables hasta el cronista de inmersión (Cristian Alarcón), querellar a través de una escolástica jocosa contra las nuevas acepciones de la palabra “crónica” bajo la que suele escudarse vía mercado tanto la basura de escritor como el periodismo neo costumbrista..

 

Módulos

 

1) La Biblia y el calefón. Breve crónica de la crónica. El género  como conquista por otros medios que los de las armas. Del relato sin público a sus majestades a los Avvici como pioneros de la prensa amarilla.

 

2) Regulación del género. De la sobrescritura de la noticia leída en el periódico a la regla del In situ. De José Martí a Lucio V. Mansilla. Emergencia de los enviados especiales. Crónica y sanción (el caso de Janet Cooke ). El modelo de Jacobo Timerman.

 

3) Políticas de rescate del género. Tres libros linterna : Desencuentro de la modernidad en América latina, literatura y política en el siglo XlX de Julio Ramos, La invención de la crónica de Susana Rotker y A ustedes les consta , antología de la crónica en México de Carlos Monsivais. La crónica como condición de la autonomía del escritor latinoamericano. (“Habría que pensar el límite que representa el periodismo para la literatura –en el lugar conflictivo de la crónica– en términos de una doble función, en varios sentidos, paradójica: si bien el periódico relativiza y subordina la autoridad del sujeto literario, el límite así mismo es una condición de posibilidad de ‘interior’, marcando la distancia entre el campo propio del sujeto literario y las funciones discursivas otras, ligadas al periodismo y a la emergente industria cultural urbana. Es decir, en oposición al periódico, en el periódico, el sujeto literario se autoconsolida precisamente al confrontar las zonas antiestéticas del periodismo y la cultura de masas”) Julio Ramos .El cronista como diseñador de ciudad moderna: entre el color local y el termómetro cosmopolita.

 

4) El género como adscripción política. La figura del cronista en Carlos Monsivais y Pedro Lemebel.

 

5) “Este humilde cronista. El cronista, no como el que sabe (el experto, el académico) sino como el que quiere saber. “Homo duplex” o contra la especialización (diatriba anticapitalista contra el experto) . Elogio del cronista laico (condiciones de la crónica en los años setenta) y de la “erudición reciente” como material de la crónica.

 

6) In situ (pero no tanto).Un excursión a los indios ranqueles como escuela de cronistas. Mitologías y estrategias narrativas. El cronista como sobreviviente. El cronista tiene un rasgo del otro. El cronista se identifica al otro. El cronista triunfa donde otros fracasaron. El cronista y sus pruebas ante el otro.

 

7) Caja de herramientas. Algunas figuras de la crónica: La enumeración caótica.1- como puesta en escena de un caos a ordenar, 2- como inventario de la apropiación, 3- como efecto Feria Nacional, 4- como signo de status.
La comparación.1- como traducción al color local, 2- como integración a los signos de la cultura alta. El efecto de inmediatez entre acción, escritura y lectura.

 

8) Mansilla o las mil y una verdades. El cuento del cabo Gómez
La verdad de la crónica: hacia un modelo judicial.
Posiciones del cronista. El cronista gubernamental (Lucio V. Mansilla en Una excursión a los indios ranqueles). El cronista como objeto (JuanVilloro en Iguanas y dinosauriosAmérica latina como utopía del atraso). El cronista como fiscal popular (Rodolfo Walsh en “Yo también fui fusilado” ). El cronista fóbico (Julián Gorodischer en La ruta del beso). El cronista buffo (Martín Caparrós en La guerra moderna). El cronista ensayista (Carlos Monsivais en José Alfredo Jiménez, ni vengo a pedir lectores, ( se repite el disco por mi peritita gana) . La cronista autoenjuiciadora (Elena Poniatowska en ¿Le muevo la panza? ). Recursos de cronistas populares: Cristian Alarcón y Pedro Lemebel.

 

9) Política del número.El número como figura retórica. Rodolfo Walsh : “150 faps y una muchacha”, “cinco cadáveres y una nena de un año”. Eduardo Jozami y sus 2922 días.

 

10) Cronistas médicos y policías. Los casos del dr Francisco de Veyga . El comisario Florentino Mejía y Edgard Alan Poe . El comisario Adolfo Bátiz y Rubén Darío.

 

11) “Escrache”. Uso de los modelos psicopatológicos en el retrato. Figuras del perfil criminal (entre el caso y el identikit)- El caso de Cayetano Santos Godino.

 

12) Dos cronistas NN. Rodolfo Walsh ¿precursor del nuevo periodismo? Introducción a Operación Masacre.La crónica como necrología y carta abierta: Carta a Vicky. Enrique Raab: Un cronista todo terreno. (Borges en la Galería del Este y Plaza de mayo).

 

13) El bleff de la crónica. “En el nuevo mercado de la crónica , contrariamente al modelo Martiniano de engrandecer lo nimio , sigue imperando si no el modelo exótico, el de la aventura: mostrar lo más peligroso, lo excepcional, lo secreto desde un cronista sacrificado y hasta empapado en sudor. China no turística, los monstruos del circo, la lucha contra enfermedades infecciosas en algún mundo no primero, ponen el objeto en primer plano. ¿Se tratará de periodismo hecho con una discreta prosa amaestrada en los talleres literarios? ¿De “redactar bien”, como suele decir Fogwill de ciertos textos inflados como pororó en la escudilla del mercado? ¿Es nostalgia de la hazaña, pero a través de un viajecito que no saque sangre? María Moreno.“Ahora parece haber un revival de la crónica, al que sólo le falta ser real. Quiero decir: se habla mucho de eso, pero los medios argentinos –y la mayoría de los hispanoamericanos– no tienen ni quieren tener espacio para crónicas. Los editores creen que sus lectores son idiotas: que si se encuentran con un texto un poco más largo y más elaborado que la banalidad habitual, van a correr a sumergirse en la televisión. Así que los evitan. Pero igual se dice que la crónica ha vuelto. Yo tengo la sensación de que los cronistas somos ballenas verdes: que vienen unos ecólogos muy bienintencionados a protegernos de la amenaza de extinción. Ahora va a resultar que somos políticamente correctos” Martín Caparrós .Un género para ordenar y disciplinar el mercado. Del realismo mágico al realismo narco. Despolitización del cronista . Deificación del objeto en sí (el temón) o el cafishismo del otro (Travesti, privado de la libertad, sin techo, villero, mujer golpeada…) El límite del realismo.

 

Organización

Clase 1: módulos 1, 2, 3,4 y 5

Clase dos: modulo 6

Clase 3: módulos 7 y 8

Clase 4: módulo 8

Clase 5: módulo 9

Clase 6: módulos 10 y 11

Clase 7: módulo 12

Clase 8: módulo 13(debate)

 

Destinatarios  

El seminario está destinado a profesionales de las ciencias sociales, periodistas, estudiantes y todo aquel que quiera entender el género de la crónica desde una perspectiva histórica.  

 

Duración  

8 clases de dos horas y media, los miércoles de 19 a 21:30.

Comienza miércoles 15 de junio.  

 

Certificación  

Certificado de cursos de estudio de la UNSAM.  

 

Inscripción e informes  

Mail: [email protected] Tel: (011) 4342-4493