Afuera, el desierto

Tras dos décadas de éxodos masivos, derrotas históricas y roles secundarios, el radicalismo se ilusiona con recuperar el lugar protagónico en la discusión política nacional que perdió tras el estallido del 2001. Para los más optimistas, los triunfos en Jujuy y Corrientes, la consolidación en Mendoza y las apuestas de Manes y Lousteau permiten soñar con un 2019 con un correligionario disputando la presidencia. Para los más escépticos, todo depende de los resultados de las PASO. En lo que todos concuerdan es que el futuro de la UCR está en la coalición con el PRO. Afuera, el desierto.