Micropoder y vanidades en la Corte Suprema
Al primer plenario posterior a su derrocamiento, Ricardo Lorenzetti llegó con cara de abatido, pero prolijamente afeitado y tratando de sacar pecho como siempre. En la silla que ocupaba con anterioridad, en un extremo de la fila con forma de medialuna que se arma al ubicarse los supremos en la mesa de acuerdos, estaba sentado ... Leer más