En la frontera entre Israel y Palestina, a veces, los días de tregua y los de guerra se parecen demasiado. Esta crónica muestra el paso de la precaria calma a la beligerancia abierta y declarada. Pero el relato tiene más de continuidad que de ruptura. Sonia Budassi viajó en noviembre de 2011 a Israel, recorrió la frontera con Gaza y algunas ciudades palestinas. Habló con israelíes y palestinos, eligió personajes, observó y anotó. Exactamente un año más tarde, en noviembre de 2012, se desata otra guerra y llueven aún más misiles de uno y otro lado. Desde Buenos Aires, la cronista anfibia retoma contacto con sus personajes. Algunos no responden los emails, aunque el conflicto se viva como nunca en Internet y en las redes sociales. Entrevistar se convirtió en un oficio de precisión, con extremo cuidado en cada diálogo, como al caminar por un campo minado.



La pantalla está dividida en dos. A la izquierda, el periodista José Levy habla con su característica voz nasal de personaje de dibujitos animados de los noventa. Le falta el traje de Robotech. Hace más de 10 años que cubre el conflicto en Medio Oriente para la CNN en español. Es 13 de noviembre, acaba de empezar, dice Levy, la “Operación Pilar Defensivo”. Del otro lado de la pantalla una imagen sin contexto ni para textos. Sobre un fondo negro, en un plano general, la luz es tan escasa que los edificios parecen sombras. Desde fuera del plano caen bolas luminosas, y al tocar algunos puntos se convierten en fuego que se esparce. Para el espectador que no está acostumbrado a ver fotos de la zona, la ubicación del lugar no existe. Levy cuenta que se intensificó el lanzamiento de misiles desde Gaza hacia Israel, y que el contrataque israelí también es fuerte. ¿Son israelíes o palestinos los que reciben las bombas que se ven en TV? La imagen de la derecha no responde a esa pregunta. La de la izquierda tampoco. Hace un año estuve en la frontera en la que ahora se planta la cámara de la CNN. Es el lado israelí. Reconozco el paisaje cambiado. Las bombas caen sobre Gaza.

 

No es fácil escribir sobre Israel y Palestina aún si se es militante o analista de política internacional o socióloga especializada en Medio Oriente. Pero si una no es todo eso, y además cuenta con la escasa legitimación de ser apenas escritora, o apenas periodista, argentina, ni árabe, ni israelí, ni palestina, la incomodidad crece. Siento que muchos de los expertos y activistas intentarán descubrir un tendencioso interés oculto en cada palabra escrita; quienes se sienten más cercanos a uno u otro país leerán teorías conspirativas en los matices. Quizá me volví paranoica. Mientras sigo el conflicto desde Buenos Aires, me llamarán simpatizantes, e incluso familiares de víctimas de uno y otro lado para darme su opinión. Tendré miedo de cometer errores, de que me traten de proisraelí, de que me traten de propalestina; tengo miedo de ser acusada de propagandista o de ignorante. Mientras tanto, me gana el impulso, la curiosidad, la preocupación, e intento, perseverante y molesta, retomar contacto con las personas con las que estuve en 2011.

 

El día está soleado, recién amanece sobre la llanura cercana a la frontera de la Franja de Gaza que un año más tarde sería ilegible en la televisión. Los pinos altos dan sombra a las mesas y bancos de madera como en un camping de la costa argentina; sólo faltaría una parrilla para que la analogía fuera exacta. Los pajaritos cantan y alrededor de un blindado y un jeep militar se agrupan informalmente unos quince soldados con sus armas desenfundadas y sus chalecos de cuatro bolsillos que se ven tan pesados. Tienen entre 18 y 20 años y cumplen su misión en esta zona del sur de Israel. Sonríen porque les causa gracia la situación de verse rodeados de extranjeros con camaritas o por tener buenos modales para la foto: recién llegamos y queremos guardar de recuerdo esa imagen de los militares que por momentos parecen solo jovencitos hiperequipados. Soy parte de la comitiva de la Fundación TESA, que elige a distintos “formadores de opinión”, para que conozcan Israel y Palestina. En el grupo hay legisladores, periodistas, politólogos, funcionarios y empresarios, todos de habla hispana, en su mayoría argentina.

 

Un caminito bajo la arboleda lleva a unas piedras rojizas elevadas sobre las que nos espera Sentob, el Vocero del Ejército de Defensa Israelí, nacido en Marruecos. Detrás de él una pintura sobre un rectángulo de piedra con el mismo paisaje que se ve atrás suyo. La cartografía tiene marcaciones que indican distancias y puntos geográficos específicos.

 

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Desde el puesto en el cual nos habla Sentob se ven colinas y al fondo unas casas bajas. Es la localidad palestina de Bet Janun. Detrás de ellas se distinguen los edificios altos que Yasser Arafat mandó a construir durante los acuerdos de paz a principios de los noventa. A la izquierda se alza una torre junto a otras casitas: es el campamento de refugiados Jepalia, al norte de la ciudad de Gaza. Estamos a escasos 7 km del mar. Si miramos más cerca nuestro, veremos un prado verde, son los campos que cultivan los habitantes de los kibutz del sur de Israel. Luego, hay una cerca de alambre que divide cada lado y la tierra se pone árida otra vez, aunque se trate, enfatiza Sentob, “de la misma constitución geológica”. Sentob hablará de lo mismo que ahora, 2012, se dice en la tele. De los misiles Kasam de fabricación casera con un un alcance de 4.4 km, sin sistema de guía, que empezaron a arrojarse en 2001. Del Kasam 3 desarrollado en 2005, con un alcance de 40 km. Y de los temidos Facher de origen iraní, que son capaces –fueron capaces, hace unos días- de llegar a ciudades más lejanas como Jerusalem y Tel Aviv, reavivando temores ya olvidados. Hacía más de 20 años que eso no ocurría. Desde la Guerra del Golfo.

***

Un año después, sigo la guerra que duró ocho días entre, según quien lo diga, Israel y Hamas, o entre Israel y Palestina, o entre Israel y los palestinos de Gaza. Desde Buenos Aires, las palabras del Vocero del Ejército y la de los pobladores del sur de Israel se reproducen, intactas aunque con diverso énfasis, en los medios de comunicación: Al Jazeera vista en streaming, pero también Harreetz o el Jerusalem Post, el New York Times y Página 12, la CNN, debka.com, y La Nación. También desde el twitter oficial del “Ejército de Defensa Israelí”, cuyo adjetivo, “de defensa” tiene implícitos interesantísimos. También desde la cuenta de las brigadas de Hamas se utilizan expresiones aterradoras que responden a las amenazas igual de temibles del canal enemigo, el Ejército Israelí. Y desde el más moderado vocero de la OLP, agrupación de la cual nació la Autoridad Nacional Palestina. El joven chileno de origen palestino Xavier Abu Eid, a quien conocí en Belén, va a twittear de manera combativa dejando en claro que, ante el ataque israelí, ellos están del lado de los civiles de la Franja de Gaza aunque puertas adentro se diferencie Al Fatah de Hamas. Ambos partidos, laico el primero, derivación de la OLP, y fundamentalista islámico el segundo, derivación de la Hermandad Musulmana, compitieron en las elecciones de 2006 en la Franja. Al Fatah, que aún gobierna la Autoridad Nacional Palestina, perdió.

***

Los medios repiten que esta es la primera guerra que puede seguirse por las redes sociales.

Gabriel Zaliasnik, Profesor de Derecho penal de la Universidad de Chile, por medio de su twitter@gzaliasnik, empieza a debatir con Abu Eid. 

 

“He aquí el problema de fondo: VIDEO: Hamas PM Haniyeh: “Nunca reconoceremos a #Israel”http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=GueURvTbIss …” via @FEJ_Chile”.

 

El video, subtitulado al español, muestra a un líder de Hamas que habla para una multitud desde el balcón de una mezquita. Repite tres veces que no reconocerán al Estado de Israel, y genera la ovación del público. La gresca virtual sigue así:

 

@Xavier_Abu_Eid
@gzaliasnik \Primera vez que veo que a un partido se le pida reconocer a un país. By the way, Likud reconoce a Palestina?

 

@gzaliasnik

@Xavier_Abu_Eid jaja buena. No sé qué dirá Likud, aunque entiendo que Hamas no solo no reconoce a Israel sino que llama a su aniquilación…

 

@Xavier_Abu_Eid
@gzaliasnik Lee lo que dice el programa político de Likud en cuanto a no permitir el establecimiento de un Estado Palestino.

***

En Ramalah funciona la sede de gobierno y la legislatura de la ANP y también una sede partidaria de Al Fatah. Bajamos dos escalones para llegar a un piso de granito y lo primero que se ve sobre la pared es una suerte de escudo de un metro cuadrado aproximadamente, de madera clara; en su centro el retrato de Yaser Arafat. Con un estilo cercano al kitch, alrededor de él, rostros pintados de lo que Dr. Mohammed Oddeh, uno de los líderes del partido, responsable de las relaciones con Iberoamérica por la OLP, y del Banco de sangre de la ANP, llama mártires de la causa. Susana Pesis, argentina y judía, directora de la fundación TESA, lo saluda con un abrazo. Mohamed alza a una nenita que pasa, contenta, a los brazos de Susana. Ella, emocionada de lágrimas pequeñas, delibera sobre cómo ayudar a la niña palestina que, alcanzo a entender, tiene una enfermedad grave. Él, que es un médico palestino un poco narigón, un poco desgarbado, con lentes, canas muy cortas y bigotito, vestido muy elegante con traje y sobretodo gris, nos dará una charla, sentado junto a Susana en la punta de una mesa hecha con caballetes. Y luego nos dejará preguntar. Y entonces pregunto.

 

-¿Cuál es el último recuerdo que tiene de la Franja de Gaza?- Y él hace unos segundos de silencio y mira hacia abajo.

 

-Es muy doloroso. Muchos de mis compañeros murieron, a mí me sacaron a los tiros.

 

La relación Hamas-ANP-Franja de Gaza podría sintetizarse más o menos así.

 

En 2006 hay elecciones en la Franja y Hamas presenta la lista “Cambio y Reforma” que vence al partido político del presidente Abbas.

 

Por las raíces de esta agrupación, varios países occidentales y árabes le restan apoyo económico e incluso le aplican sanciones. Sin embargo, hasta 2007 Palestina era una sola. Ese año Hamas hizo un golpe de Estado, y expulsó a los representantes del gobierno y a sus militantes, que se replegaron en Cisjornadia, también llamada West Bank, al norte. No hay cifras oficiales, pero se dice que Hamas mató más gente de Al Fatah que las que murieron en enfrentamientos entre palestinos e israelíes. En mayo de 2011 ambos partidos políticos –el brazo armado de Hamas se llama Az Adin El Qassam- firmaron un acuerdo en el que se proyectaba un gobierno de transición y un próximo llamado a elecciones. Muchos interpretaron este hecho como una necesidad de la ANP para mostrarse unidos y así ejercer mayor presión ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Este 29 de noviembre, por segunda vez, Palestina presentó su pedido de reconocimiento. La fecha remite a aquel día de 1947 en que la ONU aprobó el Plan de Partición de Palestina en dos Estados, uno árabe y otro judío.

 

Lo aceptaron como Estado Observador. Mucho se discute sobre si este dictamen tiene efectos simbólicos o reales. Al día siguiente, la mayoría de los analistas leyeron una respuesta de Israel en el anuncio de que se construirían nuevos asentamientos en Cisjordania.

***

Sobre su impecable traje y sobretodo, Xavier Abu Eid se calza el típico pañuelo palestino al cuello. Bajo nuestra mirada occidental, le quita elegancia. No es sencillo cargar el peso de la iconografía de la resistencia palestina. Abu Eid, de tez blanca y barbita candado, a sus 29 años, es la promesa de una nueva generación de políticos de la OLP. Formado en el exterior, con los valores, según nos decía en 2011, “propios de Occidente, creemos en la libertad, en la democracia, en los derechos humanos y fuimos educados según esos principios”. En su discurso severo se lee la intención de dejar en claro al borde del subrayado excesivo, del énfasis redundante, que no son terroristas.

 

-Mientras la Autoridad Nacional Palestina exista, tengan por seguro que la violencia no va a ser una alternativa- dijo.

 

Está en una ladera ventosa cerca de Belén, en una manifestación en la que se celebra una misa cristiana, en árabe, en protesta contra los asentamientos que avanzan sobre territorio Palestino. Edificios en construcción sobre una ladera seca. Aquel día también lo escuchamos dar un discurso durante una cena protocolar junto al vicegobernador de Belén.

 

En Twitter se presenta en inglés:

 

Palestinian from Beit Jala, born in Chile. Living in Ramallah. I’m a political scientist and work as an adviser to the PLO. Opinions are mine.
Palestino de Beit Jala nacido en Chile. Viviendo en Ramallah. Soy un politólogo y trabajo como asesor de la OLP. Las opiniones son mías. 

 

Durante el conflicto hará un llamamiento al Hamas para que no se deje “tentar en caer en la violencia ante la provocación israelí” y discutirá con quienes atacan la causa palestina. La guerra simbólica no se lee sólo en cómo titulan los medios tradicionales. Sino también con mensajes directos de las propias fuentes gubernamentales y sus militantes.

 

La cuenta oficial del Ejército, @IDFSpoken durante Pilar Defensivo, dice cosas como:

 

“We recommend that no Hamas operatives, whether low level or seniors leaders, show their faces above the ground in the days ahead”.
“Recomendamos que en ningún operativo de Hamas líderes o soldados de bajo rango se dejen ver sobre la tierra en los próximos días”.
Y las brigadas de Al Qassam, @alqassamBrigade responden, mencionando a su enemigo:

 

“@IDFSpoken Our blessed hands will reach your leaders and soldiers wherever they are (You Opened Hell Gates on Yourselves).
(@IDFSpoken Nuestras manos bendecidas alcanzarán a sus líderes y soldados donde sea que estén. (Ustedes mismos abrieron las puertas del infierno)

***

—¿No podemos ir al otro lado de la Franja de Gaza? —pregunto cuando estamos por llegar a la charla de Sentob.

 

—Si querés ir, andá. Pero nadie se va a hacer responsable si te secuestran. La otra semana mataron a un periodista italiano por hacerse el Che Guevara de los Derechos Humanos.

 

Lo que me dicen, aunque con humor, recuerda esas fábulas aleccionadoras que nos contaban de niños, o a esos chistes con moraleja que además hacen reír. En un momento, incluso, un miembro de la comitiva va a pasar de bromear con que soy periodista de Al Jazeera a que tengo una misión como infiltrada del Hamas. Los relatos sobre lo que pasa al otro lado de la franja son diferentes a los que escuchamos en ciertos medios, y en algunas organizaciones de Derechos Humanos defensoras de la causa palestina. Hablan de otra cosa. Muchas de esas versiones disímiles ni siquiera son contradictorias entre sí. La historia del periodista asesinado es cierta. Vittorio Arrigoni estaba afiliado al Movimiento de Solidaridad Internacional (ISM), que defiende los derechos palestinos. La organización Jihad Salafist dio a conocer un video en YouTube. Decía que lo tenía secuestrado y que lo mataría si Hamás no liberaba a un grupo de prisioneros políticos. Pero antes de la fecha estipulada para la negociación, Hamas encontró el cadaver de Arrigoni. Y más allá de los misiles de fabricación casera la pregunta de siempre es ¿De dónde sacan las armas Hamas y los otros grupos?

 

—El armamento entra por el corredor de Filadelfia que tiene aproximadamente 11 kilómetros, y un ancho de 180, 200 metros, es nuestra frontera con Egipto- dice Sentob.

 

—¿Por qué dice usted “nuestra frontera con Egipto”, ¿no es acaso la frontera con Gaza?

 

—Bueno, frontera de Gaza con Egipto…

 

(Risas, algunas, nerviosas)

 

Hay más de 400 túneles construidos bajo tierra por donde pasan desde teléfonos celulares y autos, hasta cabras para comer durante ceremonias religiosas musulmanas.

 

Entre el alambrado y las construcciones palestinas hay un rebaño de ovejas negras de pelo largo que, según él, tienen una historia particular. “No es un rebaño común como los de la Pampa”.

 

En 2005, Israel cede, o reintegra, la franja de Gaza a Palestina, y desaloja a 8000 colonos israelíes. El ejército es el encargado de obligar a sus propios compatriotas a irse de ese territorio. En 2007, caen en los pueblos y kibutz israelíes cercanos a la frontera 1500 misiles tipo morteros. En 2008, más de 3000 proyectiles. A fines de ese año Israel realizó la “Operación Plomo Fundido” para controlar esa situación y rescatar a un soldado israelí secuestrado por Hamas, que finalmente fue liberado el año pasado a cambio de 1047 prisioneros palestinos. Plomo Fundido dejó un saldo de 1400 gazatíes muertos.

 

—Hamas usa civiles como escudos humanos —justifica Sentob.

 

En 2010 y 2011 la cifra de misiles se redujo a 270 por año. Es difícil hablar de muertos y sus cantidades. La pérdida se siente igual en cada caso, entonces recurro al lenguaje militar que dice: “de este lado las bajas son menores”. Los sureños –unas 800 000 personas -y su ejército están preparados. Durante la operación Pilar de Defensa, hubo 185 muertos; 6 israelíes y 179 palestinos.

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Martín, a quien vi en un complejo del Mar Muerto estilo Cancún, posteará en su facebook como un militante aguerrido durante todos estos días. Después de visitar Masada (Israel), y Jericó (Palestina, West Bank), tuvimos unos quince minutos para meternos en ese mar.

 

No hace falta saber nadar; en el mar muerto, quieras o no, flotás. Martín trabaja en el hotel en el que, pura coincidencia, íbamos a pasar la noche. Es uno de los mejores amigos del colegio de mi hermana. Lejos de ser de esos típicos adolescentes que desdeñan y quieren sacarse de encima a los hermanos menores, él siempre fue amable. Trabajaba en la AMIA el día del atentado. Sobrevivió. Tuvo suerte. Y espíritu de lucha para volver a caminar después de soportar más de un año hospitalizado. Ahora vive en Arad.

 

Uno de sus posts dice: Estimado/a amigo/a: Si te confundís shiita con cheetara de los Thundercats, si te suena que Nasrallah es el arquero suplente de Ghana o si no podrías ubicar a Israel ni en un mapa de Israel…hacete un favor y no opines. Porque entre tus amigos puede que haya alguien a quien le importa realmente lo que sucede en Israel. Alguien que quizás tenga amigos o familia allá. O que simplemente lo guarda en un lugar especial – e irracional – en su cabeza. Y así como no opinás sobre el debate entre flamencos y valones ni posteaste fotos de la guerrilla tamil – e incluso parece importarte poco los 50.000 muertos que se cargó el gobierno sirio en estos meses – no hace falta que opines sobre la lucha entre Hamas e Israel. Leer un textito de Galeano y un titular de Clarín no te convierte en experto sobre el tema, aunque no lo creas. 

 

Todos tenemos el DERECHO de opinar. Pero no el DEBER. (…)

 

Martín va a ser uno de los tantos que, en estos días, me niegue amablemente una entrevista. “Me siento super honrado de que hayas pensado en mí para testimoniar lo que se vive de este lado de la frontera. Sin embargo no me considero la persona más apropiada para hablar, por la simple razón que yo no escuche ni una sola sirena, ni tuve que dormir en un refugio. Mi ciudad, Arad, y mi ámbito laboral, el mar muerto, estaban fuera del alcance de los misiles de Hamas. Por supuesto que me vi afectado por la situación, anímicamente, y por tener incontables personas a los que me unen lazos de amistad y de sangre, amenazados de verdad.”.

 

Hay personas que ni siquiera me contestan.

***

—¿Cómo están de estado físico?¿Bien? Yo quisiera ver qué tan lejos llegan en 15 segundos- dice Itzik Horn, argentino e israelí, hoy en Sderot, una de las ciudades israelíes más cercanas a Gaza. Nos reímos.

 

—No, no se rían…porque si no llegan a un refugio en 15 segundos…más vale que tengan el testamento listo.

 

Hasta las más pequeñas ciudades de cualquier parte del mundo tienen su museo, una colección que busca honrar por lo menos una parte de su identidad. Museos de historia, museos de arte, museos con piezas de bases militares, museos ferroviarios, museos de cómo se cocinaba hace un siglo, museos con piezas de fábricas cerradas vueltas instalaciones conceptuales, museos con artesanías creadas por los habitantes originarios. La Municipalidad de Sderot tiene un museo en el que exhibe una extensa colección de misiles. La mayoría son torpedos de hierro oxidados con las puntas rotas. Bajo la mirada de quienes no los padecimos, se ven idénticos a los que el coyote le tiraba al correcaminos. Están en estantes a la intemperie. Hay otros, más llamativos, que pueden verse a través de un vidrio. Algunos pintados con colores verde, blanco y negro; otros amarillos. Otros blancos con inscripciones en árabe.

 

Itzik nos habla en una plaza de Sderot. De la tierra dura y seca crecen pinos altísimos. Hay hamacas y toboganes y en el centro un gusano gigante de color verde fluo, ojos azules y sonriente boca naranja. Podemos entrar al gusano por un agujero en el costado de la panza. Tiene un poco más que un metro de diámetro, los más altos agachamos la cabeza. El gusano simpático es de concreto. Además de servir para jugar, es un refugio antimisiles.

 

En las esquinas, a la altura de los postes de luz, hay altoparlantes; la referencia es de ficción yanqui; ¿acaso esa ciudad abandonada de la serie Lost no tenía dispositivos iguales a estos? Las casas suelen tener por lo menos un cuarto con techo de concreto y vidrios blindados. En el cielo pueden verse, a la altura de la frontera, unos globos tipos zepelins blancos que flotan en el aire, apacibles. Son tres y en cada uno hay 24 cámaras. Ellos son los encargados de identificar al misil que se aproxime. Cuando lo detectan mandan una señal que activa la alarma que suena en los kibutz y pueblos de la zona para alertar a la población. El sonido es una voz que repite “color rojo”.

 

—Es la voz muy sensual de una señorita. Pero cuando la escuchás sentís que te dice ‘corré pelotudo’ —cuenta Itzik.

 

Hay 15 segundos para llegar a un refugio. Una vez que el misil cae, el instructivo indica que hay que permanecer en el lugar un minuto.

 

Y seguir con la rutina de una vida “normal”. Volver a clase, a la fábrica, a la oficina. En tiempos de “tranquilidad” la alarma puede sonar tres veces por semana. A veces más. Después de caído el misil, lo primero que suele hacer la gente es llamar para saber cómo están sus seres queridos. Y entonces las líneas se saturan y por un rato es imposible realizar una comunicación.

 

En noviembre de 2011, Itzik, que es el director del Sderot Media Center fue noticia en los medios argentinos: un misil cayó en el jardín de infantes del kibutz Mefalsim en el que vive. Días después nos cuenta que en esa nota se quebró, sin mala intención del periodista que dedujo el dato, una regla de oro de los sureños: Nunca se dice públicamente dónde cayó un misil.

 

—¡Es para que no mejoren la puntería!-cuenta.

 

Aquel día de la noticia tuvo que aguantarse un reto del jefe de seguridad del kibutz.

***

Laura tiene 23 años, es flaquita cándida, rubia de ojos marrones, estudia comunicación social y vive en Ashkelon. Nació en Argentina y a los dos años y medio su familia se instaló en el sur de Israel. Todos los días habla en hebreo, pero los domingos, cuando llama a su abuela que vive en Buenos Aires, conversa en español. Le gusta estudiar y salir a bailar los fines de semana, pero se decide a último momento. Cuando maneja su auto hasta la universidad siente miedo y ansiedad. No sabe bien qué hacer si a mitad de camino suena la alarma. Qué pasa si justo cuando va en la ruta no encuentra un refugio, que en general están junto a las paradas de colectivos, o un techo cerca.

 

Cada vez que Laura quiere bañarse también teme que en ese momento suene la alarma. Entonces hace un operativo: deja la ropa de calle bien cerca de la bañadera, así puede cubrirse rápido si tiene que salir. Es mejor que ponerse ropa interior y que después no le de el tiempo para taparse. Y más digno que salir en toalla.

 

Laura no responde los últimos mails que le mandé. El último fue hace unos meses. Ella había escrito:

 

Por supuesto que me acuerdo de vos. Mi familia y yo estamos interesados en brindarte nuestra ayuda en todo lo que necesites.


Estoy interesada en saber cual fue tu impresión de tu estadía en Israel y cual es el propósito de tu libro?


te mando muchos saludos 

 

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Durante Pilar Defensivo insistí y nada. ¿Se habría mudado? ¿Están sin Internet en todo Ashkelon? ¿Su familia le habría recomendado no hablar más conmigo? ¿Acaso mis “impresiones” la defraudaron?

 

Laura y la mamá estaban preocupadas. Su hermana menor, Ana, sufre ataques de pánico, causados, según le dijeron los profesionales, por el miedo a la muerte que provocan las sirenas. Cada vez que vuelven a subir al departamento después de estar en un refugio ella cambia.

 

-Deja de ser la que era, se queda callada, si le hablás no contesta, se queda pensativa. Y si es de noche no quiere dormir porque piensa que va a caer otro misil.

 

Es un síndrome común entre los niños de esta zona. Ana ya tiene 18 años y entró al ejército y pudo elegir entre trabajar con blancos simulados y con blancos reales en su entrenamiento. A pesar de que la familia la persuadió, Ana eligió trabajar sobre objetivos humanos. Laura, en 2011, estaba muy angustiada por eso. ¿Cómo estará ahora? ¿sobre qué blancos palestinos habrá disparado su hermana? ¿Habrá sido ella la que acató la orden de matar al líder de Hamas Al-Jaabari? ¿Sus ataques de pánico se habrán ido para siempre?

***

Hablo con Itzik por teléfono el día después del alto el fuego. Mantiene su humor, y dice que lo vuelva a llamar porque está en una nota con CQC.

 

Durante los 8 días de guerra, se dedicó a informar desde su facebook.

 

18 de noviembre

 

Dos Misiles fueron disparados sobre la ciudad de Sderot, uno fue derribado por el Domo de Hierro,y el otro hizo impacto en una casa que por suerte estaba vacía, pues sus habitantes estaban en el trabajo, no hay heridos por esquirlas !!!!

 

18 de noviembre

 

El ejército de Israel,”tzahal” está constantemente alertando a los habitantes de Gaza que se alejen de los centros de terror, pues sus vidas corren peligro.!!!

 

19 de noviembre

 

Se volvieron a acordar de nosotros se escuchan sirenas y bumin todo el tiempo !!!!!

 

20 de noviembre

 

Sonaron las sirenas en Jerusalén !!!!

 

Antes de la Primera Intifada, en el 2000, el trato entre gazatíes e israelitas era frecuente y cotidiano. Los palestinos trabajaban en los kibutz y pueblos del sur; y los de esa zona llevaban sus autos a arreglar a Gaza, iban de compras y a comer, e incluso disfrutaban de sus playas transparentes del Mediterráneo.

 

19 de noviembre. 19 hs Argentina.

 

From Xavier Abu Eid

Querida Sonia,
Muchas gracias por tus comentarios. Cuando quieras conversamos, pero espero que sea mañana para estar más lúcido. Estoy esperando la última entrevista del día.
Saludos,
Xavier.

 

Hay cinco horas de diferencia entre Argentina y Medio Oriente. El palestino Xavier Abu Eid siguió militando desde su twitter por la aceptación de Palestina en el Consejo de Seguridad de la ONU, pero no pudo responder más mis mails, ni darme la entrevista aunque me aceptó en su cuenta skype. Desde su red social creó suspenso como un narrador de novelas policiales o un buen editor de programa de TV. “Un país asiático nos ha dicho que va a votar a favor…¿adivinan cuál?”. La entrevista queda pendiente.

 

Cuando Palestina logró ser aceptado como Estado Observador hubo festejos tanto en Cisjordania como en Gaza. “After finshing work, 2:30 AM, I had my own celebration in Jerusalem with french champagne :D” (“Después de terminar de trabajar; 2.30 AM, tuve mi propia celebración en Jerusalén con champaña francesa”) twiteó Abu Eid. En la foto se lo ve con los ojos blancos y brillantes por el flash, con una botella en la mano, frente a la puerta de Damasco totalmente vacía. Tan vacía que cualquiera, por la costumbre de verla siempre repleta de turistas, podría confundirla con la Puerta de los Leones. Xavier lleva un pañuelo con la bandera palestina, y debajo, de nuevo, ropa formal. http://pic.twitter.com/7fgvOFzH

 

—El ciudadano de Israel no tiene absolutamente ningún problema con los ciudadanos de Gaza. El tema no es entre la gente, el conflicto es entre las organizaciones terroristas que no están dispuestas a reconocer que nosotros también tenemos el derecho a existir —dice Itzik por teléfono.

 

En 2011, Faisal, palestino del West Bank que vivió en Bahía Blanca, me dio un paquetito con un regalo para que traiga a Argentina cuando nos despedimos. Estuve con él en Belén, Ramala y Qalquilia. Trabajó para una empresa portuaria de Ingeniero White y se hizo tan amigo de su empleadora que la considera su “segunda madre”. En el aeropuerto de Tel Aviv te preguntan si llevás algo que te haya dado otra persona en tu equipaje. Atolondrada, respondí que no. Las fuerzas de seguridad avisan que pueden darte explosivos sin que lo sepas ni te des cuenta. El regalo de Faisal era una hermosa cartera de hilo tejida por mujeres palestinas. La segunda madre de Faisal se emocionó al recibirme en una bahiense oficinita gris. Ahora él me responde, varios días después de mis dos correos sin respuesta:

 

24 de noviembre

 

De Faisal Malak

 

Holaaaaaaaaaa Sonia, como estas? te espero hoy conectado al skype, la verdad no ve tu mensaje, estove ocupado en los preparaciones para el Foro Social Temático sobre Palestina- Palestina Libre que va a correr en Puerto Alegre – Brasil este semana, y voy a viajar a Brasil mañana a noche desde Jordania, Ojo que estas invitada.

 

Pasan los días y miro Al Jazeera por streaming mientras espero mails y contactos de Skype conectados. Me angustio por la falta de respuesta, y por las imágenes que veo y porque siempre molesta no terminar de entender y que todos los involucrados te digan que los medios manipulan las imágenes, la información y los análisis.

 

Una periodista de pelo lacio y negro desde Ashkelon, viste jeans y remera mientras habla a cámara según la convención. A las dos palabras sus palabras son interferidas por una alarma, un sonido de bomberos insoportable aún en el streaming; la cámara deja de encuadrarla, muestra un cielo celeste, el camarógrafo esperará captar la imagen de un misil cayendo, de un misil interceptado y aunque no lo logre igual suena la alarma, personas que corren; se muestra lo imprevisible, el sueño de cualquier productor de noticias: el conflicto en vivo. Ella corre liviana y nerviosa hasta encontrar un auto. Se agacha junto a él, un refugio mínimo, sus palabras agitadas en inglés se escuchan apenas.

 

Al rato transmiten desde la Franja de Gaza. Otra notera mujer; a ambos lados cronistas mujeres en la cadena de las noticias de los países árabes, como para romper con el prejuicio machista. También ella es de tez blanca pero ahora es de noche. Usa un casco y un chaleco gordo antibalas, que recuerda a los que usan los militares, tan equipados, tan cargados, y un cartel grande sobre el pecho que dice “Press”. Una pesada tortuga ninja preparada para el peligro.

***

En Gaza se ven civiles heridos, niños y mujeres, como los heridos israelíes pueden verse en el sitio del Sderot Media Center. Itzik dice que la función de su centro es “equilibrar la información que viene de Gaza”. Y acusa a la BBC de difundir imágenes de Siria y de Tel Aviv diciendo que eran de territorios palestinos. De todos modos, los niños muertos se ven en Al Jazzera, en la CNN, y desde luego se trata de Gaza. “Los gazatíes hace años que viven tirando misiles contra nuestra población civil”, “Hamas esconde sus armas en hospitales y escuelas”, dirán del lado israelí.

 

Entre escombros de un centro de documentación en Gaza, que es ahora sólo un montón de piedras, hay un nene que camina con un bebé a upa, y de la mano lleva a otro de cinco años. Se escuchan sirenas, y entre las toscas hay focos de fuego. El twitter del otro lado dice:

 

IDF ‏@IDFSpokesperson
75% of children in Sderot, Israeli town bombarded by rockets, suffer from PTSD.  RT to show their reality

 

Después de la tregua ya no hay alarmas ni voces sensuales que alerten desde altoparlantes distribuidos en las ciudades del Sur. ¿Qué cambió desde el 2011 hasta Pilar Defensivo? ¿Qué pasó en el paisaje y en el movimiento cotidiano?

 

Primero aumentó la frecuencia de los disparos de Gaza sobre Sderot, Ashkelon y alrededores. Dejó de ser un goteo, los lapsos entre un disparo y otro fueron muy cortos. Y después, el gobierno israelí, según Itzik, dice “Hasta acá llegamos” y contesta los ataques.

 

Y el paisaje era casi igual que antes. Apenas ver soldados movilizados, reservistas y tanques y bases de telecomunicaciones alrededor de los kibutz. Y a veces no tener buena recepción en los teléfonos por la cantidad de equipos de comunicación instalados en la zona.
La existencia del Iron Dome o Cúpula de Hierro sí es una novedad. Ese misil antimisiles capturó el 84% de los cohetes que hubieran caído en zonas urbanas israelíes. ¿Eso les dará un poco de tranquilidad a Itzik y sus vecinos?

 

—Es cierto que ahora hay protección sobre la zona, antes no. Pero uno también tiene que tener cuidado, esto puede llevar a alguna gente a distraerse de los lineamientos de seguridad, que hay que seguir al pie de la letra. Como un comando de la retaguardia, ¿no?
Ahora, el chileno palestino Xavier Abu Eid está twiteando desde Ramala.

 

Xavier Abu Eid ‏@Xavier_Abu_Eid
It’s not smart for an Israeli embassy to talk about Jesus’ death.Just remember that those who worship Jesus in the HolyLand are Palestinians

 

“No es inteligente para una embajada israelí hablar de la muerte de Jesús. Solo recordemos que los adoradores de la Tierra Santa son palestinos”

 

Martín, el argentino israelí, tipea en su facebook y comparte un enlace, desde el hotel del Mar Muerto, o desde Arad. Probablemente sin haber leído a Xavier, postea:

 

“Los palestinos pueden decir muchas cosas. Pero el Nazareno era un hebreo”.

 

—Hace varios días que está tranquilo, aunque uno sabe que esta es la tercera o cuarta tregua que se acuerda con Hamas. Por un lado tenemos la esperanza de que por un tiempo siga así. Pero por otro, sabemos que esto no va a ningún lado…estamos esperando cuándo va a romperse el cese al fuego- dice Itzik desde su celular.

 

Sentob, el vocero del Ejército de Defensa Israelí habla, en 2011, de un misterioso rebaño que podía verse desde la frontera con Gaza. De hecho, con prismáticos, alcanzo a ver unas tres o cuatro ovejas peludas y negras, dispersas, a unos metros del camino por donde circulan, un par de veces al día, jeeps militares que patrullan el límite. Como en una película muda, con tono de paso de comedia, un pastorcito llega hasta la oveja y la guía unos metros más cerca del camino. Así cada día. La oveja inocente se transforma en un objetivo a seguir desde las torres de vigilancia israelíes. La oveja es acusada de acercarse cada vez más, guiada por el pastorcito palestino, al sendero por el que pasa el jeep. ¿Qué busca esa oveja engañosa, con aspecto de boba e inocente como todas las ovejas? Dejar una bomba que esconde entre su lana mullida. La oveja es acusada de terrorista. Por eso siguen sus movimientos, no le pierden el rastro, vigilan a su pastor y cuentan su historia a quienes se acerquen a la frontera, sean judíos, sean árabes, sean propalestinos o proisraelíes, crean en una solución política, en una militar, en una solución, o ni siquiera. 

 

 

* Imagen de portada y 2: graffitis realizados por Banksy, una estrella del llamado street art, que empezó trabajando sobre las paredes de Londres y luego siguió con los muros de distintas partes del mundo, incluida Palestina. Su estilo y sus ideas irreverentes y politizadas, visualmente efectivas, se han vuelto populares. Banksy también es el seudónimo que le sirve a este artista para no revelar el nombre que aparece en su documento de identidad, supuestamente británico. No hace mucho, cuando pintaba un graffiti en Bristol, alguien que pasaba lo fotografió con su celular, pero Banksy, para la mayoría, sigue siendo un misterio.

 

*Imagen 1 y 3: piezas de comunicación  que circulan en blogs y sitios oficiales de israelíes y palestinos.

 

 


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