Cuando Marcela Dato empezó a trabajar de cadeta a los 19 años en un estudio de diseño la mandaron a la librería artística a comprar papeles «importados». Ahí supo: se dedicaría al diseño editorial. Con su profesión consiguió profundizar una forma de ver y de comunicar. Y muchos amigos. Resignó horas de sueño y ganó una cervical rectificada.

Trabaja en diseño editorial desde 1994. Colaboró con editoriales como Santillana, SM, Norma y Clarín. En 2006 quedó al frente de la Dirección de Arte de Editorial Norma. El catálogo de la editorial contaba con autores de gran prestigio en Iberoamérica como Griselda Gambaro, Carlos Gamerro, José Pablo Feinman, Carlos Gamerro, Liliana Bodoc y Cristian Alarcón, entre muchos otros.

Coordinó un equipo de diseñadores, y desarrolló libros y colecciones de narrativa para adultos y literatura infantil y ju venil. El trabajo se extendía también a la producción de todos los materiales de promoción necesarios para destacarse en librerías, vía pública y ferias editoriales.

No sólo le gusta diseñar publicaciones, también le gusta leerlas. Es muy crítica, los editores de texto de Anfibia temen sus comentarios, y los desean: sus sugerencias son muy pertinentes.

Los libros que más quiere son Cumbres borrascosas de Emily Brontë y La espuma de los días de Boris Vian.

Le encanta terminar el día -aunque pocas veces lo logra- haciendo zapping por los canales de series, con su hija Melina; las dos en el sillón del living, tapadas con un manta de polar. Y su perro Pipo, en medio de las dos.